domingo, 20 de octubre de 2013

Capítulo 22: ¡¡RELAJA LA PELVIS!!

Dos semanas después...
 
*NARRA LOUIS*
Hoy le dan el alta a Hel después de dos semanas ingresada. Cuando viene el médico y nos dice que podemos irnos, llamo a los demás para que nos dejen la casa sola, quiero tener una cena a solas con ella y luego ver una película. Salimos del hospital y nos encontramos con unas pocas fans que se han quedado a la puerta. Iba a pasar de largo cuando Hel me agarró del brazo y me pidió que las saludara. Me acerqué al pequeño grupo. Les firmé algún que otro autógrafo y me saqué alguna foto. En ese momento, me hicieron una pregunta que no supe como contestar.
-¿Esa chica es tu novia?
-No, es una muy buena amiga.
-Esque no parece que sea como tu ex y ella también empezó como una muy buena amiga.
-Esque no lo es, ella es mejor.
-¿Podemos saber su nombre?
-¿Para qué? ¿os vais a meter con ella? Porque quiero que sepáis que soy muy bueno con mis pequeñas directioners, pero las que se meten con mis amigas o con alguien a quien quiero no se consideran directioners, son simples fans y eso duele. Duele ver cómo muchas veces se meten con alguien a quien quieres y tu no puedes hacer nada, o se te echa todo el mundo encima.
-Perdona, Louis, no queríamos hacerte enfadar.
-No, no estoy enfadado, solo os advierto. Se llama Helena y ya podéis ir diciendo por twitter que el primer insulto o lo que sea hacia ella, ahí si que me enfadaré.
-Vale, Louis. ¿Podemos sacarnos una foto con los dos?
Esa pregunta me dejó desconcertado. Esas si que eran mis pequeñas directioners. Miré hacia Hel, que miraba la pantalla de su móvil y me acerqué a ella. Le dije lo que pasaba y ella miraba a las chicas un poco indecisa, pero en sus caras se reflejaban sonrisas sinceras que la acabaron convenciendo. Nos acercamos a ellas y volvieron a sonreír a Hel.
-Hola chicas.
-Hola. ¿Qué te paso para estar dos semanas en el hospital?
-Tuve un accidente con el coche.
-¿En serio? ¿Qué pasó?
-Pues yo iba conduciendo, y en un cruce, un coche se saltó el STOP y me golpeó.
-Que mala puede llegar a ser la gente. Pero gracias a Dios que estás bien, Louis estaba muy preocupado por ti estas dos semanas.
-Si, es un amor hahaha
-Cuídalo. Y si puedes ser su novia, aprovecha la oportunidad, nosotras os apoyamos.
-AAAWWWWWW DADME UN ABRAZO!!
Las chicas y Hel se fundieron en un cálido abrazo al que yo acabé uniéndome más tarde. Nos despedimos de ella y nos fuimos a casa. Cuando llegamos, le dije a Hel que fuera a tomar un baño relajante. Mientras ella estaba arriba, yo empecé a hacer la cena. Preparé una lasaña y puse la mesa, adornándola con velas con olor a frutas del bosque y vainilla. Subí a buscarla y me la encontré cepillándose el pelo después de habérselo secado. Cuando bajamos, se quedó quieta al llegar al comedor.
-¿Y esto, Louis?
-Esto...porque me apetecía cenar con mi novia hahahahaha
-Aaaaaawwwww gracias
-No me las des, preciosa. Llevas dos semanas en el hospital...
-Pero has estado tu a mi lado alegrándome los días.
-Vamos a cenar, que se enfría. hahaha
-Vamos, anda.
Cenamos tranquilamente mientras hablábamos sobre nosotros. Cuando acabamos, salimos al jardín y nos tumbamos en el césped, mirando las estrellas. Al poco tiempo, caímos rendidos en los brazos del Dios del sueño.
*NARRA JULS*
Estábamos todos juntos en casa esperando a que nos llamara Louis para saber si a Hel le daban ya el alta o si el se iba a seguir quedando con ella en el hospital como había hecho estas dos semanas. Cuando llamó, nos dijo que le daban el alta hoy, y que necesitaba la casa despejada para prepararle algo. Nos fuimos todos  y Niall me propuso ir a su piso, ya que ahora, como prácticamente viven entre el estudio y nuestra casa, no ha pisado mucho allí.
Cuando llegamos, limpiamos un poco el sitio para que esté presentable, pues la semana que viene vienen el Greg, Denise y el pequeño Theo y tienen que quedarse ahí. Acabamos de limpiar y nos tumbamos exhaustos en la cama.
-Estoy reventada, Niall. Limpiar tu piso cansa demasiado.
-A mi aún me quedan algunas fuerzas, si quieres te las paso.
-¿Cómo? Por telepatía? HAHAHAHAHAHAHA
-No, se me ocurre un modo mucho mejor.
-¿Tengo que moverme?
-Meeeeh, un pocito hahahaha bueno, igual un pelín más.
-Creo que te voy pillando, pero...
-¿Qué pasa, amor?
-Pues.. que...
-¿Eres virgen, verdad?
-Esto.. si
Bajo la mirada al suelo, pero él me coge la barbilla y me sube la cara hasta que nuestros ojos se conectan.
-No tienes de qué preocuparte, si quieres esperar, lo entiendo.
-No, no me preocupa el esperar o no, me preocupa el hecho de pasarlo mal o no
-Escucha, te voy a dejar unos minutos para que te mentalices y en un ratito vuelvo y miramos a ver, vale? Tenemos una noche entera por delante, amor, no te preocupes.
Niall sale de la habitación y yo recurro a Haiz, porque se que ya lo ha hecho con Zayn. A los tres pitidos contesta.
*CONVERSACIÓN TELEFÓNICA*
-¿Si?
-Haiz, necesito tu ayuda
-Juls, ¿pasa algo?
-Bueno... más o menos
-Cuenta, anda. Zayn, para
-Pues... estaba a punto de hacerlo con Niall, pero no fui capaz. Zayn, déjanos hablar!
-Tienes miedo por el dolor, ¿a que si?
-Si... ¿duele mucho?
-No te voy a mentir, al principio duele un poco, pero en cuanto te acostumbras lo disfrutas mucho, créeme. Pero de todas formas, no a todas les duele igual, a unas más, a otras menos... A mi casi no me dolió, no se a ti. Pero si te ves preparada, no dejes que eso te frene. ¡¡RELAJA LA PELVIS!! 
-HAHAHAHAHAHAHAHAHA PAVA!! Muchísimas gracias,  Haiz.
-No me las des y disfruta con el duende. Te quiero.
-Te quiero
*FIN CONVERSACIÓN TELEFÓNICA*
Colgamos y me dirigí al salón donde estaba Niall y me senté sobre sus piernas. Le acaricié el pecho y los brazos, ya que estaba sin camiseta.
-Hola, duende.
-Hola, princesa. ¿Ya te lo pensaste?
-Ajá
-¿Y bien?
Lo besé. Lo besé como forma de decirle que si, que quería hacerlo con él, y él pareció entenderlo bien, ya que se levanto, haciendo que pusiera mis piernas alrededor de su cintura y me llevó hasta la habitación sin parar de besarnos. Me puso en la pared y siguió besándome mientras me quitaba mi camiseta. Empezó a dejar besos en el mi cuello y fue subiendo hasta morder el lóbulo de mi oreja, causándome un gemido. Me separó de la pared y me llevó hacia la cama, donde me puso con cuidado. Se quitó los pantalones y me quitó los míos y se subió conmigo a la cama, dejando todo su peso sobre sus piernas y brazos, para no aplastarme. Llevó su boca hasta la mía mientras rozaba su miembro con mi feminidad, arrancándome algún que otro gemido. No me di cuenta del momento en que desabrochó mi sujetador, solo de que ahora estaba mordiendo mis pezones. Me quitó las braguitas mientras seguía ocupado con mis senos. Se quitó también sus boxers y estiró la mano para coger un preservativo del cajón de la mesita. Se lo colocó y se posicionó entre mis piernas.
-¿Estás lista, enana?
-Si, solo vete con cuidado, por favor.
-Juls, te voy a hacer el amor, ¿vale?
-Vale.
Entró lentamente en mi. La verdad, no dolía tanto como pensaba, pero un poco si. Salió y volvió a entrar lentamente. Esta vez dolía mucho menos, y al cabo de unos segundos, el dolor se esfumó por completo para dar paso a una oleada de placer indescriptible. Niall aumentó un poco el ritmo de sus movimientos, pero nunca fue brusco. A los pocos minutos, llegamos juntos a un desolador orgasmo que nos dejó rendidos sobre la cama. Salió de mi y se tumbó a mi lado.
-¿Estás bien?
-Si, amor. Gracias por este momento.
-No hay de que, enana. Te quiero, nunca lo olvides.
-No lo olvidaré jamás. Abrázame, que tengo frío.
-¿No será que quieres estar cerca de mi?
-Eso también haha
-Hahaha, esa es mi enana. Duerme, anda. Mañana será otro día.
Dicho esto, los dos nos dormimos abrazados, con nuestras respiraciones mezclándose, como antes habían hecho nuestros cuerpos desnudos.
 
A la mañana siguiente...
 
 

viernes, 18 de octubre de 2013

Capítulo 21: ESTOY HARTO!

Carlos y Taylor estaban en la puerta, con una sonrisa más falsa que los billetes de 30€.
-Ca-Carlos ¿Qué haces aquí?
-Y con Taylor...
-Tranquilos, chicos, solamente queremos hablar con vosotros.
-Ya, pero nosotros no queremos, Taylor.
-Sólo serán cinco minutos, lo prometo.
-Está bien, cinco minutos y ni uno más, tenemos cosas que hacer.
Fuimos hasta el salón y nos sentamos en los sofás, yo encima de las piernas de Harry mientras él me abrazaba por la espalda y Carlos y Taylor en el otro sofá. Hablamos con ellos hasta que nos hartamos de sus mentiras.
-Bueno, creo que ya han pasado los cinco minutos y sus cinco de rigor, ya os podéis ir.
-Verás, Harry, no nos vamos a ir sin obtener lo que queremos.
-¿Y se puede saber qué queréis?
-A vosotros
-¿Perdona?
-Si, queremos que volváis con nosotros, María que se vaya con Carlos a España y que tu vuelvas conmigo.
-Déjame pensar... NO!
-Pero Har..
-NO, TAYLOR, ESTOY HARTO DE TUS OBSESIONES! CUANDO ESTABAS CONMIGO NO DEJABAS DE PERSEGUIR A JOHN Y AHORA QUE YA NO ESTÁS CONMIGO ME PERSIGUES PORQUE TE DUELE VER QUE SOY FELIZ CON MARI! PUES BIEN, TE DIGO UNA COSA, NO LA VOY A DEJAR, NI AHORA NI NUNCA! LA AMO CON TODA MI ALMA, COMO NUNCA TE AMÉ A TI, QUE DE HECHO NUNCA LO HICE. Y SI NO FUERAS TAN EGOÍSTA, PENSARÍAS UN POCO EN QUE A LO MEJOR NO QUIERO ESTAR CONTIGO, QUE CUANDO LO HICE FUE SOLO POR UN CONTRATO, QUE POR CIERTO, YA SE ACABÓ. Y ahora, si me disculpas, vete de nuestra casa. Ah, y Carlos, no te fíes de ella, lo único que quiere es conseguir lo que ella quiere. Seguramente te haya prometido que volverás con Mari, y no es por ser cruel, pero no va a ser así, lo siento.
-No pasa nada, ya lo sabía, pero ella me empezó a decir cosas y...
-¿QUE YO TE DIJE QUÉ? NO SEAS MENTIROSO, CARLOS!
-Taylor, te conocemos todos lo suficiente como para saber que le has intentado comer el cerebro. Fuera de aquí YA!
-Vale, vale, nos vamos. Vamos, Carlos.
-No, yo quiero hablar un momento con Mari, si su novio me lo permite. Adiós, Taylor.
Taylor se fue y nosotros nos quedamos según estábamos sentados antes.
-María, se que no debería haberme dejado convencer por Taylor, pero esque no consigo quitarte de mi vida, no puedo.
-Mira, Carlos. Yo te quise, llegué a amarte, mucho si me lo permites, pero todo ese amor se esfumó por completo el día en que me engañaste con esa chica. Te voy a dar un consejo, aunque no debería. Vuelve a España, busca a esa chica o a otra que te quiera como yo no voy a hacerlo. Lo siento, pero es lo que hay.
-De acuerdo, lo haré por ti, porque puedas vivir tu vida con Harry sin interrupciones. Voy a cambiar el número para que ni tu ni Taylor podáis comunicaros conmigo. Espero que seas feliz. Te quiero.
-Gracias, Carlos. No te puedo decir lo mismo, pero que te vaya bien.
Carlos se fue y Harry y yo estuvimos un rato hablando de lo que acababa de pasar. Estuvimos besándonos un rato hasta que Harry recibió una llamada. Nos separamos y miramos el móvil. Era Simon.
*CONVERSACIÓN TELEFÓNICA*
-¿Si?
-Harry, me ha llamado el manager de Taylor diciéndome que lo ha llamado llorando porque la has tratado muy mal
-¿CÓMO? NO PUEDE SER VERDAD!
-Harry, no sé que ha pasado, pero algo tiene que haber pasado
-¡NO, ESQUE NO ENTIENDO QUÉ TIENE CONTRA MARI Y YO!
-¿Y qué quieres hacer, Harry? No podemos hacer nada
-QUIERO PONER UNA DENUNCIA, NO QUIERO QUE SE NOS VUELVA A ACERCAR.
-¿Seguro?
-Totalmente
-De acuerdo, voy a preparar los papeles y te llamo,está bien?
-Gracias, Si. No puedo aguantar más esta situación y Mari tampoco, es horroroso.
-No te preocupes, Harry, haré todo lo que esté en mi mano. Adiós, Harry, cuídate.
-Adiós, Si, cuídate.
*FIN CONVERSACIÓN TELEFÓNICA*
-¿Quién era?
-Simon, le ha llamado el manager de Taylor diciendo que estaba llorando porque a había tratado mal y no se qué rollos.
-¿PERO DE QUÉ VA?
-Tranquila, ya está todo solucionado, ¿vale?
-Vaaaaale
-¿Por dónde íbamos antes de que nos interrumpieran?
-Mmmm, no me acuerdo, ¿tu?
-Creo que tengo una idea aproximada. ¿Era una cosa así?
Empezó a dejar pequeños besos en mi cuello e iba subiendo hasta morder el lóbulo de mi oreja, haciéndome soltar un pequeño gemido. Continuó por la línea de la mandíbula hasta llegar a mis labios, que besó lentamente y con amor. Me atrajo hacia él, haciéndome sentarme a horcajadas sobre él y seguimos con nuestro repertorio de besos un rato, hasta que de nuevo nuestro gran amigo el teléfono volvió a sonar. Esta vez era Louis, así que Harry lo puso en altavoz. Tenía la voz entrecortada y se le notaba que había estado llorando.
*CONVERSACIÓN TELEFÓNICA*
-¿Qué pasa, Lou?
-Chi-cos, He-Helena es´-está e-en el ho-hospital, ha tenido u-un accidente.
-¿CÓMO?
-E-eso. No me ha-gas repetirlo.
-¿En qué hospital está?
-E-en el St Thomas's
-Vamos para allá, Lou. Tu tranquilo, no te dejaremos solo.
-Vale, os espero.
*FIN CONVERSACIÓN TELEFÓNICA*
-Mari, coge el bolso, nos vamos.
-Voy
Cogimos nuestras cosas y bajamos al garaje. Cogimos el coche de Harry y salimos en dirección al hospital. Yo sólo esperaba que Hel estuviera bien. Aparcamos el coche y entramos al hospital. En recepción nos dijeron que estaba en la Unidad de Cuidados Intensivos, que esperásemos en la sala de espera, que ya nos dirían algo. Llegamos y nos encontramos a Louis allí, totalmente derrumbado. En cuanto nos vio, vino corriendo a nosotros con los ojos rojos de llorar y nos abrazó fuertemente.
-Mari, dime que no le va a pasar nada  Hel, por favor.
-Louis, Hel va a estar bien, ella es fuerte. ¿Has llamado a los demás?
-No, vosotros erais los primeros en la lista de últimas llamadas.
-Bueno, pues tu quédate con Harry mientras yo les llamo, ¿vale?
-Está bien
-Ahora vuelvo.
*NARRA HARRY*
Estaba en la sala cuando volvió Louis.
-Louis, ¿Qué pasó exactamente?
-Pues por lo que me dijeron al llegar aquí fue que ella iba conduciendo y en un cruce, un coche se saltó el stop y se la llevó por delante y se dio a la fuga.
-¿Y cómo es que no llamaron a las chicas?
-Me llamaron a mi porque fui la última persona con la que habló por teléfono.
-Y viniste inmediatamente...
-Exacto, y no me pienso mover de aquí hasta que se recupere.
-Louis...
-Dime
-¿La quieres?
-¿Quererla? Es poco
-Díselo.
-Harry, por si no lo sabías, está inconsciente.
-Louis, y por si tu no lo sabías, aunque alguien esté inconsciente, a veces puede escuchar lo que le dicen. No pierdes nada.
-Voy a preguntarle al médico si puedo entrar a verla.
*NARRA MARI*
Llamé a Haiz y Juls, que se habían convertido en mis dos mejores amigas y me dijeron que enseguida llamaban a los demás. A los 20 minutos ya estábamos todos menos Louis en la sala de espera. Me acerqué a Harry, que estaba un poco cabizbajo y le besé lentamente.
-Cariño...
-Dime, pequeña
-Estate tranquilo, Hel se va a recuperar, me lo ha dicho el médico, solo es cuestión de tiempo que despierte.
-Eso espero.
-Por cierto, ¿dónde está Louis?
-Se fue a buscar al médico para poder entrar a ver a Hel.
-Oh, de acuerdo.
Le besé de nuevo y vi que Haiz y Juls estaban en la misma posición que nosotros. Blanca y Liam estaban juntos un poco más apartdos y de vez en cuando se daban algún beso.
*NARRA LOUIS*
Fui en busca del médico de la UCI para preguntarle si podría entrar a ver a Hel, lo necesitaba. Cuando lo encontré, me dio que podía entrar, ya que la habían llevado a una habitación a ella sola. No esperé más y entré allí. Verla tumbada en esa cama, rodeada de cables y con una sonda respirando por ella, me destrozó el corazón, pero ni eso ni nada iba a interrumpir lo que quería hacer. Me acerqué a ella  y tomé su mano entre las mías.
-Hel... no tengo la menor idea de cómo empezar, pero allá voy.
Llevé su mano a mi pecho y la puse donde se supone que está el corazón.
-¿Sientes eso? Es por ti. Mi corazón late por ti desde el momento en el que te conocí. Cada vez que te tengo cerca o simplemente escucho tu nombre, se me acelera el corazón. Se que si estuvieras despierta no sería capaz de decirte esto, aunque me siento como un cobarde, pero no aguantaba más. Los médicos han dicho que puede que te despiertes en cualquier momento, así que solo espero que sea pronto, porque no puedo vivir sabiendo que estás en un hospital. Porque no puedo pensar que la razón de mi vida está en una cama rodeada de cables, no puedo. Pero te prom..
De repente noté como su mano se movía entre las mías y los pitidos que emitía la máquina cambiaban de ritmo.
-Hel?
-S-si
-Has despertado!
-Eso parece
-¿Cómo estás?
-Me siento rara. ¿Dónde estoy?
-En el hospital, tuviste un accidente
-Oh...
-Pero ahora estás despierta y eso es genial. Voy a decírselo a los demás.
Me iba a levantar pero ella me cogió por la muñeca para que no me fuera
-Lou, espera
-¿Qué pasa?
-Es sobre lo que me has dicho
-¿Me has oído?
-Si..
-Hel, yo...
-No, no te disculpes, me pasa exactamente lo mismo contigo, solo que a mi se me lleva acelerando el corazón un poco más que a ti. Pero quiero que sepas que no me gusta el Louis Tomlinson que pertenece a One Direction, sino el Louis Tomlinson de Doncaster, aka as swagmasta from Doncasta que se pasa el día haciendo el tonto y haciendo que los demás se rían.
-¿Pu-puedo hacer una cosa?
-Claro
-Cierra los ojos y confía en mi.
-¿Qué pasa?
-Tu hazlo.
Cerró los ojos y yo me acerqué poco a poco a ella hasta que nuestras respiraciones se juntaban y se hacían cada vez más irregulares. Me acerqué un poco más y por fin pude probar esos dulces y rosados labios que tanto tiempo llevaba deseando probar. Hel tardó unos segundos en responderme al beso, pero poco después rodeó mi cuello con sus labios para profundizar el beso. Nos besamos hasta que nos quedamos sin respiración y nos separamos. Dejé mi frente apoyada en la suya y dejé un breve beso en sus labios. Ambos sonreímos sin dejar de mirarnos a los ojos.
-¿Era eso lo que querías hacer?
-No, en realidad te quería preguntar una cosa.
-Dime, Lou.
-¿Te-te gustaría sa-salir conmigo?
-Me encantaría, Lou.
Nos besamos de nuevo para sellar esa respuesta y llamamos a los demás para que vinieran a la habitación. Cuando entraron, estábamos besándonos, por lo que no hizo falta contarles que estábamos juntos. Nos dieron la enhorabuena y, tras asegurarse de que Hel estaba bien, bajaron a la cafetería.
 
Dos semanas después...