Carlos y Taylor estaban en la puerta, con una sonrisa más falsa que los billetes de 30€.
-Ca-Carlos ¿Qué haces aquí?
-Y con Taylor...
-Tranquilos, chicos, solamente queremos hablar con vosotros.
-Ya, pero nosotros no queremos, Taylor.
-Sólo serán cinco minutos, lo prometo.
-Está bien, cinco minutos y ni uno más, tenemos cosas que hacer.
Fuimos hasta el salón y nos sentamos en los sofás, yo encima de las piernas de Harry mientras él me abrazaba por la espalda y Carlos y Taylor en el otro sofá. Hablamos con ellos hasta que nos hartamos de sus mentiras.
-Bueno, creo que ya han pasado los cinco minutos y sus cinco de rigor, ya os podéis ir.
-Verás, Harry, no nos vamos a ir sin obtener lo que queremos.
-¿Y se puede saber qué queréis?
-A vosotros
-¿Perdona?
-Si, queremos que volváis con nosotros, María que se vaya con Carlos a España y que tu vuelvas conmigo.
-Déjame pensar... NO!
-Pero Har..
-NO, TAYLOR, ESTOY HARTO DE TUS OBSESIONES! CUANDO ESTABAS CONMIGO NO DEJABAS DE PERSEGUIR A JOHN Y AHORA QUE YA NO ESTÁS CONMIGO ME PERSIGUES PORQUE TE DUELE VER QUE SOY FELIZ CON MARI! PUES BIEN, TE DIGO UNA COSA, NO LA VOY A DEJAR, NI AHORA NI NUNCA! LA AMO CON TODA MI ALMA, COMO NUNCA TE AMÉ A TI, QUE DE HECHO NUNCA LO HICE. Y SI NO FUERAS TAN EGOÍSTA, PENSARÍAS UN POCO EN QUE A LO MEJOR NO QUIERO ESTAR CONTIGO, QUE CUANDO LO HICE FUE SOLO POR UN CONTRATO, QUE POR CIERTO, YA SE ACABÓ. Y ahora, si me disculpas, vete de nuestra casa. Ah, y Carlos, no te fíes de ella, lo único que quiere es conseguir lo que ella quiere. Seguramente te haya prometido que volverás con Mari, y no es por ser cruel, pero no va a ser así, lo siento.
-No pasa nada, ya lo sabía, pero ella me empezó a decir cosas y...
-¿QUE YO TE DIJE QUÉ? NO SEAS MENTIROSO, CARLOS!
-Taylor, te conocemos todos lo suficiente como para saber que le has intentado comer el cerebro. Fuera de aquí YA!
-Vale, vale, nos vamos. Vamos, Carlos.
-No, yo quiero hablar un momento con Mari, si su novio me lo permite. Adiós, Taylor.
Taylor se fue y nosotros nos quedamos según estábamos sentados antes.
-María, se que no debería haberme dejado convencer por Taylor, pero esque no consigo quitarte de mi vida, no puedo.
-Mira, Carlos. Yo te quise, llegué a amarte, mucho si me lo permites, pero todo ese amor se esfumó por completo el día en que me engañaste con esa chica. Te voy a dar un consejo, aunque no debería. Vuelve a España, busca a esa chica o a otra que te quiera como yo no voy a hacerlo. Lo siento, pero es lo que hay.
-De acuerdo, lo haré por ti, porque puedas vivir tu vida con Harry sin interrupciones. Voy a cambiar el número para que ni tu ni Taylor podáis comunicaros conmigo. Espero que seas feliz. Te quiero.
-Gracias, Carlos. No te puedo decir lo mismo, pero que te vaya bien.
Carlos se fue y Harry y yo estuvimos un rato hablando de lo que acababa de pasar. Estuvimos besándonos un rato hasta que Harry recibió una llamada. Nos separamos y miramos el móvil. Era Simon.
*CONVERSACIÓN TELEFÓNICA*
-¿Si?
-Harry, me ha llamado el manager de Taylor diciéndome que lo ha llamado llorando porque la has tratado muy mal
-¿CÓMO? NO PUEDE SER VERDAD!
-Harry, no sé que ha pasado, pero algo tiene que haber pasado
-¡NO, ESQUE NO ENTIENDO QUÉ TIENE CONTRA MARI Y YO!
-¿Y qué quieres hacer, Harry? No podemos hacer nada
-QUIERO PONER UNA DENUNCIA, NO QUIERO QUE SE NOS VUELVA A ACERCAR.
-¿Seguro?
-Totalmente
-De acuerdo, voy a preparar los papeles y te llamo,está bien?
-Gracias, Si. No puedo aguantar más esta situación y Mari tampoco, es horroroso.
-No te preocupes, Harry, haré todo lo que esté en mi mano. Adiós, Harry, cuídate.
-Adiós, Si, cuídate.
*FIN CONVERSACIÓN TELEFÓNICA*
-¿Quién era?
-Simon, le ha llamado el manager de Taylor diciendo que estaba llorando porque a había tratado mal y no se qué rollos.
-¿PERO DE QUÉ VA?
-Tranquila, ya está todo solucionado, ¿vale?
-Vaaaaale
-¿Por dónde íbamos antes de que nos interrumpieran?
-Mmmm, no me acuerdo, ¿tu?
-Creo que tengo una idea aproximada. ¿Era una cosa así?
Empezó a dejar pequeños besos en mi cuello e iba subiendo hasta morder el lóbulo de mi oreja, haciéndome soltar un pequeño gemido. Continuó por la línea de la mandíbula hasta llegar a mis labios, que besó lentamente y con amor. Me atrajo hacia él, haciéndome sentarme a horcajadas sobre él y seguimos con nuestro repertorio de besos un rato, hasta que de nuevo nuestro gran amigo el teléfono volvió a sonar. Esta vez era Louis, así que Harry lo puso en altavoz. Tenía la voz entrecortada y se le notaba que había estado llorando.
*CONVERSACIÓN TELEFÓNICA*
-¿Qué pasa, Lou?
-Chi-cos, He-Helena es´-está e-en el ho-hospital, ha tenido u-un accidente.
-¿CÓMO?
-E-eso. No me ha-gas repetirlo.
-¿En qué hospital está?
-E-en el St Thomas's
-Vamos para allá, Lou. Tu tranquilo, no te dejaremos solo.
-Vale, os espero.
*FIN CONVERSACIÓN TELEFÓNICA*
-Mari, coge el bolso, nos vamos.
-Voy
Cogimos nuestras cosas y bajamos al garaje. Cogimos el coche de Harry y salimos en dirección al hospital. Yo sólo esperaba que Hel estuviera bien. Aparcamos el coche y entramos al hospital. En recepción nos dijeron que estaba en la Unidad de Cuidados Intensivos, que esperásemos en la sala de espera, que ya nos dirían algo. Llegamos y nos encontramos a Louis allí, totalmente derrumbado. En cuanto nos vio, vino corriendo a nosotros con los ojos rojos de llorar y nos abrazó fuertemente.
-Mari, dime que no le va a pasar nada Hel, por favor.
-Louis, Hel va a estar bien, ella es fuerte. ¿Has llamado a los demás?
-No, vosotros erais los primeros en la lista de últimas llamadas.
-Bueno, pues tu quédate con Harry mientras yo les llamo, ¿vale?
-Está bien
-Ahora vuelvo.
*NARRA HARRY*
Estaba en la sala cuando volvió Louis.
-Louis, ¿Qué pasó exactamente?
-Pues por lo que me dijeron al llegar aquí fue que ella iba conduciendo y en un cruce, un coche se saltó el stop y se la llevó por delante y se dio a la fuga.
-¿Y cómo es que no llamaron a las chicas?
-Me llamaron a mi porque fui la última persona con la que habló por teléfono.
-Y viniste inmediatamente...
-Exacto, y no me pienso mover de aquí hasta que se recupere.
-Louis...
-Dime
-¿La quieres?
-¿Quererla? Es poco
-Díselo.
-Harry, por si no lo sabías, está inconsciente.
-Louis, y por si tu no lo sabías, aunque alguien esté inconsciente, a veces puede escuchar lo que le dicen. No pierdes nada.
-Voy a preguntarle al médico si puedo entrar a verla.
*NARRA MARI*
Llamé a Haiz y Juls, que se habían convertido en mis dos mejores amigas y me dijeron que enseguida llamaban a los demás. A los 20 minutos ya estábamos todos menos Louis en la sala de espera. Me acerqué a Harry, que estaba un poco cabizbajo y le besé lentamente.
-Cariño...
-Dime, pequeña
-Estate tranquilo, Hel se va a recuperar, me lo ha dicho el médico, solo es cuestión de tiempo que despierte.
-Eso espero.
-Por cierto, ¿dónde está Louis?
-Se fue a buscar al médico para poder entrar a ver a Hel.
-Oh, de acuerdo.
Le besé de nuevo y vi que Haiz y Juls estaban en la misma posición que nosotros. Blanca y Liam estaban juntos un poco más apartdos y de vez en cuando se daban algún beso.
*NARRA LOUIS*
Fui en busca del médico de la UCI para preguntarle si podría entrar a ver a Hel, lo necesitaba. Cuando lo encontré, me dio que podía entrar, ya que la habían llevado a una habitación a ella sola. No esperé más y entré allí. Verla tumbada en esa cama, rodeada de cables y con una sonda respirando por ella, me destrozó el corazón, pero ni eso ni nada iba a interrumpir lo que quería hacer. Me acerqué a ella y tomé su mano entre las mías.
-Hel... no tengo la menor idea de cómo empezar, pero allá voy.
Llevé su mano a mi pecho y la puse donde se supone que está el corazón.
-¿Sientes eso? Es por ti. Mi corazón late por ti desde el momento en el que te conocí. Cada vez que te tengo cerca o simplemente escucho tu nombre, se me acelera el corazón. Se que si estuvieras despierta no sería capaz de decirte esto, aunque me siento como un cobarde, pero no aguantaba más. Los médicos han dicho que puede que te despiertes en cualquier momento, así que solo espero que sea pronto, porque no puedo vivir sabiendo que estás en un hospital. Porque no puedo pensar que la razón de mi vida está en una cama rodeada de cables, no puedo. Pero te prom..
De repente noté como su mano se movía entre las mías y los pitidos que emitía la máquina cambiaban de ritmo.
-Hel?
-S-si
-Has despertado!
-Eso parece
-¿Cómo estás?
-Me siento rara. ¿Dónde estoy?
-En el hospital, tuviste un accidente
-Oh...
-Pero ahora estás despierta y eso es genial. Voy a decírselo a los demás.
Me iba a levantar pero ella me cogió por la muñeca para que no me fuera
-Lou, espera
-¿Qué pasa?
-Es sobre lo que me has dicho
-¿Me has oído?
-Si..
-Hel, yo...
-No, no te disculpes, me pasa exactamente lo mismo contigo, solo que a mi se me lleva acelerando el corazón un poco más que a ti. Pero quiero que sepas que no me gusta el Louis Tomlinson que pertenece a One Direction, sino el Louis Tomlinson de Doncaster, aka as swagmasta from Doncasta que se pasa el día haciendo el tonto y haciendo que los demás se rían.
-¿Pu-puedo hacer una cosa?
-Claro
-Cierra los ojos y confía en mi.
-¿Qué pasa?
-Tu hazlo.
Cerró los ojos y yo me acerqué poco a poco a ella hasta que nuestras respiraciones se juntaban y se hacían cada vez más irregulares. Me acerqué un poco más y por fin pude probar esos dulces y rosados labios que tanto tiempo llevaba deseando probar. Hel tardó unos segundos en responderme al beso, pero poco después rodeó mi cuello con sus labios para profundizar el beso. Nos besamos hasta que nos quedamos sin respiración y nos separamos. Dejé mi frente apoyada en la suya y dejé un breve beso en sus labios. Ambos sonreímos sin dejar de mirarnos a los ojos.
-¿Era eso lo que querías hacer?
-No, en realidad te quería preguntar una cosa.
-Dime, Lou.
-¿Te-te gustaría sa-salir conmigo?
-Me encantaría, Lou.
Nos besamos de nuevo para sellar esa respuesta y llamamos a los demás para que vinieran a la habitación. Cuando entraron, estábamos besándonos, por lo que no hizo falta contarles que estábamos juntos. Nos dieron la enhorabuena y, tras asegurarse de que Hel estaba bien, bajaron a la cafetería.
Dos semanas después...
No hay comentarios:
Publicar un comentario