domingo, 10 de noviembre de 2013

Capítulo 24: El cumpleaños.

Al día siguiente...
 
*NARRA MARI*
Unos besos en mi cuello me despertaron. Cuando abrí los ojos, me encontré con Harry y una bandeja con una taza de leche con cola-cao, unas tostadas, huevos con bacon, y dos cupcakes que ponían Happy Birthday
-Buenos días, princesa. Feliz cumpleaños.
-Buenos días, princeso. Ojalá todos los cumpleaños fueran así, despertándome contigo a mi lado.
-Y a partir de ahora, todos van a ser así.
-¿Me lo prometes?
-Te lo prometo.
Y nos besamos, empezando una guerra de lenguas en la que el único vencedor fue el aire que se esfumó de nuestros pulmones.
-Ya has desayunado?
-No, quería esperarte.
-¿Y por qué hay solo una taza de leche?
-Porque la mía está en la mesita.
-Bueno, pues empecemos a desayunar, que tengo hambre.
Desayunamos entre risas, besos y caricias y después de bajar la bandeja con las tazas a la cocina, nos tumbamos en el sofá a ver un rato la tele. No había nada interesante, pero el mero  hecho de estar los dos juntos y abrazados ya era suficiente.
-Mari, ¿qué te apetece hacer hoy?
-Por mi, estar aquí tumbada todo el día contigo.
-Eres adorable, princesa. Tenemos una reserva para cenar esta noche.
-Harry, no tenías por qu..
-No tenía, pero quería hacerlo, quiero que recuerdes este día siempre.
-Lo recordaré solo por que tu has estado conmigo.
-Me encantas.
-No creo que más que tu a mi
-Pues créetelo. ¿Te apetece si llamamos a los demás y que se nos unan para comer?
-Vale, si.
Harry se fue a llamar a los demás mientras yo me quedé en el salón pensando en cómo había cambiado mi vida desde el verano. No me di cuenta de en qué momento Harry llegó al salón y se volvió a sentar a mi lado.
-Dicen que para las 12 o así estarán aquí.
-Genial. ¿Qué vamos a comer?
-Pues lo primero va a ser hacer la tarta que es lo que más se tarda en hacer, y aprovechando que hay dos hornos, podemos hacer algo más a la vez.
-Vale. La tarta y... hacemos pollo asado?
-Teniendo en cuenta todos los que vamos a ser y que Niall come demasiado...
-Vale, pues hacemos el pollo, una lasaña, y podemos hacer unos tallarines a la carbonara antes.
-Me parece bien.
-Bueno, pues manos a la obra.
Nos fuimos a la cocina y empezamos a hacer la comida. Mientras los macarrones es cocían y el horno calentaba, preparamos la masa de la tarta. Después de una pelea de harina, con su posterior ducha, conseguimos acabar de hacer la forma y meterla al horno. Estábamos empezando a preparar la salsa de los macarrones, cuando el timbre sonó.
-Yo voy
-Vale, princesa. Yo voy cortando las patatas para el pollo
-Perfecto.
Abrí la puerta y estaban allí todos.
-¿Habéis quedado para venir juntos o cómo es eso?
-Si hahahaha. Feliz cumpleaños, Mari!!
-Gracias, gracias hahaha. Pasad y esperad en el salón, que aún no hemos acabado de hacer la comida
-¿Tan tarde habéis empezado?
-No, pero tuvimos una pequeña pelea de harina hahaha
-Todo muy normal, si hahaha
-Ahora vuelvo, no enredéis mucho.
-Siii, mamá
-Payasos...
Entré en la cocina y olía genial.
-¿Cómo vas?
-Casi acabando, queda sacar el pollo del horno, las patatas de la freidora y echar la salsa a los macarrones.
-Eres genial, Harry.
-No más que tu, princesa.
-Anda, anda.
Íbamos a besarnos cuando la puerta de la cocina se abrió
-¿Cuándo comemos? TENGO HAMBRE! Ups, perdón por interrumpir.
-Niall, no pasa  nada, pero si me ayudas a poner la mesa, acabamos antes.
-Pues vamos, que quiero comer ya.
Llegamos al comedor y empezamos a poner la mesa. Niall casi rompe una pila de platos por llevarlos demasiado rápido.
-JULS! DILE A TU NOVIO QUE DEJE DE IR TAN RÁPIDO CON LOS PLATOS Y LOS VASOS QUE SE LOS VA A CARGAR!
-NIALL, HAZ CASO, QUE TE LLEVO PARA CASA!
-SI, SEÑORA!
-¿Por qué dais voces? ¿A que no saco la comida de la cocina?
-Oh gran Harry, tu que cocinas de muerte, trae ya ese manjar que has cocinado para que un catador profesional como yo pueda hacer su trabajo feliz.
-Niall, ¿te has tomado la medicación?
-¿Qué dices?
-Ya me parecía a mi que hoy estabas demasiado inquieto...
-Esque no todos los días nuestra preciosa Mari cumple años...
-No, Niall, solo los cumple una vez al año, como todos. Y ahora, deja de ligar con mi novia y vete a sentarte con la tuya o te dejo sin comer.
-Uuuoooohhh Harry se ha puesto celoso del duendeeee
-Tomlinson, calla que al final quien se queda sin comer eres tu.
-Ya paro, prometido. Helena, ven aquí que no quiero quedarme sin comer.
-¿Alguien tiene algo más que decir?
-Para nada. Haiz, amor, ven a sentarte antes de que Harry nos mate haha
-Voy, dame 5 minutos que tengo que ir al baño.
-Bueno, pero no tardes.
-Blanca, vamos a sentarnos, que el señorito Styles se enfada haha
-No me enfado, hoy soy más que feliz
-Qué habrá pasado aquí para que Harry esté así...
-No ha pasado nada, simplemente soy feliz por estar aquí con mi princesa y mis mejores amigos celebrando su cumpeaños
-Perdone usted hahaha
-Ya estoy aquiii
-Pues vamos a comer.
Comimos entre bromas y risas por parte de todos. Harry no paraba de mirarme y sonreír. Me estaba encantando esta comida. Cuando terminamos, Harry fue a por la tarta y la trajo con 19 velas puestas en ella y me la puso delante.
-Pide un deseo, princesa
Y pedí mi deseo, solo espero que se cumpla. Después de eso, A Liam se le ocurrió hacer un brindis.
-Brindo por Mari, para que cumpla muchos más y si puede ser con nosotros cerca, mejor.  Por Mari.
-POR MARI!
Pasamos todos juntos la tarde hasta que Harry dijo que teníamos que empezar a prepararnos para ir a cenar, por lo que se fueron los demás. Nos duchamos cada uno en un baño y nos preparamos. Yo me puse un vestido azul cielo de palabra de honor que me quedaba por encima de la rodilla y unos tacones negros. Harry se puso un traje negro con una camisa del mismo color que mi vestido y una corbata negra. A las 8 ya estábamos saliendo de casa en dirección al restaurante.
-Hola, tenía una reserva a nombre de Harry Styles.
-Por supuesto, síganme.
Seguimos al camarero hasta llegar a nuestra mesa, la cual estaba separada del resto por unas cortinas.
-Harry, ¿era necesario esto?
-Puede que no, pero prefería cenar contigo sin ninguna interrupción, solamente disfrutando de las vistas y de la cena juntos.
-Harry, te tomas demasiadas molestias por mi.
-Es porque te quiero demasiado, Mari.
-Bueno, te lo pasaré hahaha
Cenamos tranquilamente mientras hablábamos de todo un poco y observábamos las vistas del restaurante.
-¿Te he dicho lo preciosa que estás hoy?
-Pues no, no lo habías hecho hahaha
-Pues estás preciosa, princesa.
-Gracias, princeso.
-¿Nos vamos?
-¿Tanta prisa tienes por llegar a casa?
-Una poca...
-Vamos, anda.
Nos levantamos de la mesa tras dejarle el dinero en ella y nos fuimos al coche.
-Princesa, necesito que te pongas esto en los ojos.
-¿Para qué?
-Ya lo verás...
-Aaarrgg vaale
-No te enfades, princesa, que te va a encantar.
-Vaale
Me besó y me ató la venda. Acto seguido, arrancó el coche y tras una media hora de camino, aparcó el coche y salió de él. A los pocos segundos, abrió mi puerta y me cogió la mano para ayudarme a caminar, ya que entre la venda y los tacones no me resultaba demasiado fácil. Escuché como abría una puerta par después quitarme la venda poco a poco.
-Aún no abras los ojos, yo te diré cuándo hacerlo.
-Vale.
Me volvió a guiar un poco más hasta que nos paramos en seco.
-Ya puedes abrir los ojos.
Los abrí lentamente, y los volví a cerrar y abrir varias veces para creerme lo que había allí. Estaban Niall, Zayn, Liam y Louis con Juls, Haiz, Blanca y Helena. También estaba la familia de Harry, los chicos de 5SOS y McFly. De mi familia no esperaba que estuvieran porque mi madre había llamado dos días antes, diciendo que no podían venir. Fui a saludar a todos, dejando a mis amigas para el final.
-Mari, estás preciosa
-Gracias, Haiz, tu no te quedas corta.
-Felicidades otra vez, Mari.
-Gracias, Juls, enana.
-MAAAARIII!!
-CARAPEEEZ HAHAHA
-No tiene gracia.
-Claro que si, Hel
-Mari, espero que te lo pases genial y disfrutes la noche.
-Gracias, Blanca. Bueno, gracias chicas por todos esto.
Seguimos hablando un rato más cuando escuchamos unos golpes en el micrófono. Nos giramos y vimos que había una especie de escenario, donde estaba Harry.
-Buenas noches a todo el mundo. Gracias por venir. Hoy, cumple años una persona muy especial para mi. Llevamos juntos 5 meses y medio y espero pasar con ella muchos más. Se que te hubiera gustado que tu familia estuviera aquí, por eso te he preparado una cosilla.
Una pantalla bajó del techo y mi familia apareció allí. Me habían hecho un vídeo.
-Hola, cielo. Sentimos muchísimo no poder estar ahí contigo, a pesar de que sabíamos que te hacía muchísima ilusión y siento haber tenido que decirte que no íbamos dos días antes, no sabes cuánto me arrepiento. He de decirte que tienes un novio muy insistente, y que se nota que te quiere a mil leguas. Ya le dije que nos hubiera encantado ir, y lo sentimos mucho. Ahora, tengo que pedirte una cosa...


miércoles, 6 de noviembre de 2013

Capítulo 23: Preparativos

A la mañana siguiente...
 
*NARRA JULS*
Me desperté cuando noté que alguien dejaba suaves besos en mi cuello e iba subiendo por mi mandíbula hasta el lóbulo de mi oreja, mordiéndolo. Ese alguien me empezó a susurrar al oído.
-Buenos días, princesa. Es hora de levantarse. Te he traído el desayuno a la cama y como no te despiertes me lo voy a comer entero.
-Pues cómetelo todo, yo estoy muy cansada.
-¿Todo? ¿Segura?
-Tod.. ME REFERÍA AL DESAYUNO, IDIOTA!
-Pues que pena...
-Venga, anda, me levantaré.
Me levanté y desayunamos entre besos y risas. Cuando acabamos, Niall bajó a la cocina mientras yo abría en grifo del agua para que se fuera calentando mientras me desvestía. Me quité la ropa y entré a la ducha. Iba a coger el bote de champú cuando noto unas manos en mi cintura y unos besos en mi hombro.
-¿Nos duchamos juntos?
-Niall....
-Porfiii
-Si me pones esa carita de perrito mojado no voy a poder resistirme...
-Mojado estoy, solo me falta darte lametazos y creo que se por donde empezar
Me miró con cara de pervertido y se dirigió a mi cuello, donde empezó a dar besos, mordiscos y lametazos. Yo no pude evitar inclinar mi cabeza hacia un lado para facilitarle el trabajo, y cuando me di cuenta, estaba apoyada contra la pared de la ducha con Niall succionando mis pezones. Bajó una de sus manos a mi feminidad y empezó a jugar con ella. Metió uno de sus dedos y empezó a moverlo. Después metió otro, y otro más. Yo no pude evitar dejar de gemir hasta llegar al orgasmo. Después de esto, enrosqué mis piernas a su cintura y Niall me subió un poco para después dejarme caer lentamente mientras entraba en mi. Al principio los movimientos eran lentos, pero después empezamos a movernos los dos, haciendo que la temperatura del agua pareciera la de un glaciar en comparación a nuestros cuerpos. Llegamos juntos al orgasmo y nos quedamos en la posición en la que estábamos hasta recuperar la respiración por completo.
-Ha sido genial
-Lo se, ahora estoy aún más cansada que antes
-Es lógico, según te mueves...
-Anda, calla y vamos a ducharnos
-¿Me dejas hacer una cosa?
-¿El qué?
-Déjame ducharte
-¿En serio?
-En serio, Juls.
-Está bien.
Puso gel de ducha en sus manos y empezó a mover sus manos por todo mi cuerpo. Se notaba que lo hacía con amor, no con el deseo con el que lo había hecho anteriormente. Acabamos de ducharnos y nos envolvimos en unas toallas y fuimos a vestirnos. Miré el móvil para ver si habían hablado algo por el grupo de WhatsApp y me acordé de una cosa.
-Niall
-¿Pasa algo, enana?
-Si, que se nos ha olvidado algo...
-¿El qué?
-¿Cuándo dijo Harry que era el cumpleaños de Mari?
-MIERDA!
-Exacto, es este dentro de dos días y aún no tenemos el regalo
-Juls, cariño, estas cosas se recuerdan y así yo no me olvido.
-¿Y por qué tengo que recordártelas yo?
-Pues... porque es tu mejor amiga y es tu deber saber cuándo es su cumpleaños
-Eres idiota, Niall
-Esque además, después de la noche y mañana que hemos pasado... como para acordarnos
-Niall, piensas en el sexo hasta en casos de máxima tensión
-No, eh, no. El que hace eso es Harry, y que yo sepa, ayer y hoy no tuvimos sexo, hicimos el amor.
-Entonces le diré a Harry que deje de malinfluenciarte hahaha
-¿En serio?
-Totalmente
-Bien, haz lo que te de la gana
-Voy a ello
Y lo besé. ¿Por qué? Porque me daba la gana, simple y llanamente. Porque me había vuelto adicta a sus besos. Estuvimos un rato más besándonos hasta que mi móvil empezó a sonar. Eran las chicas, seguramente llamando para ir a comprar el regalo de Mari.
 
*NARRA HARRY*
Me desperté con el sonido de la alarma de mi móvil. Tenía que empezar a planear la sorpresa de cumpleaños de Mari o no me lo perdonaría nunca. La dejé durmiendo, pero le escribí una nota y la dejé en mi lado de la cama.
 
Princesa:
He salido un momentito, no me busques en casa.
Te voy a compensar, te lo prometo, va a ser algo que no vas a olvidar nunca (o eso espero).
No te he despertado porque estás demasiado guapa cuando duermes, y más si tienes esa radiante sonrisa en la cara.
Vuelvo enseguida.
Te quiero mucho, princesa. No, he cambiado de opinión.
TE AMO!
Tuyo, Harry
 
Me preparé y salí de casa sin hacer ruido y me dirigí a la oficina de viajes más cercana que había. Quería que este año, ella tuviera un regalo de cumpleaños más que decente. Pero no se iba a quedar así, en la fiesta tenía más de una sorpresa. Ahora, solo me quedaba reservar los billetes y voilà, todo listo.
Pasé por el Starbucks a por el desayuno y volví a casa. Cuando llegué, seguía durmiendo, así que la fui a despertar de la mejor manera posible: con besos. No tardó demasiado en despertarse y, cuando lo hizo, me agarró del cuello y tiró de mi para que cayera con ella en la cama y así seguir besándonos durante un rato más.
-Mmmm no me importaría despertar así todos los días, Hazza
-Lo tendré en cuenta, princesa. ¿Llevas durmiendo hasta ahora o te habías despertado?
-Me desperté, vi la nota y quería esperarte, pero estaba muy cansada y me volví a dormir hahahaha
-Esa es mi princesa hahaha
-Idiota
-Tu idiota
-Mi sexy idiota. Te amo, Harry
-Mi princesa... eres única. Te amo, Mari. Y ahora, a levantarse, que he traído desayuno del Starbucks
-Esos desayunos si que me gustan hahaha
-Hahahahahaha estás muy mal, cariño.
-La culpa es tuya, que me haces estar así
-Ah, que la culpa es mía... muy bien...
-NOOOO, COSQUILLAS NHAHAHAHAHAHAHAHA HARRY HAHAHAHA PARA HAHAHA POR DIOS HAHAHAHA
-Tú te lo buscaste...
-No, por favor, para.
-Bueno, vale. Ahora a desayunar, que las chicas me pidieron que te dijera que ibais a ir de compras
-¿En serio? ASDFGHJKL
-HAHAHAHA Pues venga, a prepararte.
-Vaaaale papá
-HAHAHA
Ella se fue a la ducha y yo mientras tanto, fui al armario a escogerle la ropa que llevaría de compras. Supuse que querría llevar algo parecido a lo que llevó el día que fuimos a por el vestido de la gala, por lo que cogí sus leggins vaqueros favoritos, su jersey ancho de rayas y sus vans rojas y salí de la habitación. Estaba viendo la tele cuando apareció por el salón con la ropa que yo le había elegido.
-Gracias por escogerme esto, es justo lo que me quería poner.
-No hay de que. Venga, las chicas ya están fuera esperándote.
En cuanto salió por la puerta, busqué el teléfono de su madre para poder hablar con ella sobre el regalo de Mari. Me ayudó bastante, solo esperaba que todo saliera como tenía planeado.

*NARRA MARI*
Las chicas me llevaron prácticamente corriendo de lado a lado del centro comercial buscando el vestido perfecto para una ocasión especial. Finalmente dimos con un vestido negro de palabra de honor por encima de las rodillas que se ajustaba hasta la cintura, donde tenía un cinturón plateado y la parte de abajo era suelta con vuelo. Lo combinamos con unos zapatos de tacón negros con la plataforma y el tacón plateados.
-Mari, cuando Harry te vea así te pide matrimonio directamente hahaha
-Que pava eres, Juls.
-Mari, en serio estás preciosa.
-Gracias Haiz, pequeñeja
-Bueno, ahora nos ayudas a nosotras a elegir uno
-Venga, vamos que Blanca se desespera
-Vale, pero vamos a comer algo antes.
-¿McDonalds?
-Hace mucho que no vamos al McDonalds... Hel, gracias
-Vamos a comer y a buscar los demás vestidos.
Comimos entre risas y bobadas y seguimos buscando los vestidos. Cuando ya teníamos todo, pasamos por el Starbucks a por unos frapuccinos y volvimos a casa. Fui a mi armario a dejar las cosas y bajé a la cocina a prepararme un sándwich, no tenía demasiada hambre. Estaba demasiado cansada y tenía ganas de dormir, así que me despedí de las chicas y me fui a la cama.

Al día siguiente...