miércoles, 6 de noviembre de 2013

Capítulo 23: Preparativos

A la mañana siguiente...
 
*NARRA JULS*
Me desperté cuando noté que alguien dejaba suaves besos en mi cuello e iba subiendo por mi mandíbula hasta el lóbulo de mi oreja, mordiéndolo. Ese alguien me empezó a susurrar al oído.
-Buenos días, princesa. Es hora de levantarse. Te he traído el desayuno a la cama y como no te despiertes me lo voy a comer entero.
-Pues cómetelo todo, yo estoy muy cansada.
-¿Todo? ¿Segura?
-Tod.. ME REFERÍA AL DESAYUNO, IDIOTA!
-Pues que pena...
-Venga, anda, me levantaré.
Me levanté y desayunamos entre besos y risas. Cuando acabamos, Niall bajó a la cocina mientras yo abría en grifo del agua para que se fuera calentando mientras me desvestía. Me quité la ropa y entré a la ducha. Iba a coger el bote de champú cuando noto unas manos en mi cintura y unos besos en mi hombro.
-¿Nos duchamos juntos?
-Niall....
-Porfiii
-Si me pones esa carita de perrito mojado no voy a poder resistirme...
-Mojado estoy, solo me falta darte lametazos y creo que se por donde empezar
Me miró con cara de pervertido y se dirigió a mi cuello, donde empezó a dar besos, mordiscos y lametazos. Yo no pude evitar inclinar mi cabeza hacia un lado para facilitarle el trabajo, y cuando me di cuenta, estaba apoyada contra la pared de la ducha con Niall succionando mis pezones. Bajó una de sus manos a mi feminidad y empezó a jugar con ella. Metió uno de sus dedos y empezó a moverlo. Después metió otro, y otro más. Yo no pude evitar dejar de gemir hasta llegar al orgasmo. Después de esto, enrosqué mis piernas a su cintura y Niall me subió un poco para después dejarme caer lentamente mientras entraba en mi. Al principio los movimientos eran lentos, pero después empezamos a movernos los dos, haciendo que la temperatura del agua pareciera la de un glaciar en comparación a nuestros cuerpos. Llegamos juntos al orgasmo y nos quedamos en la posición en la que estábamos hasta recuperar la respiración por completo.
-Ha sido genial
-Lo se, ahora estoy aún más cansada que antes
-Es lógico, según te mueves...
-Anda, calla y vamos a ducharnos
-¿Me dejas hacer una cosa?
-¿El qué?
-Déjame ducharte
-¿En serio?
-En serio, Juls.
-Está bien.
Puso gel de ducha en sus manos y empezó a mover sus manos por todo mi cuerpo. Se notaba que lo hacía con amor, no con el deseo con el que lo había hecho anteriormente. Acabamos de ducharnos y nos envolvimos en unas toallas y fuimos a vestirnos. Miré el móvil para ver si habían hablado algo por el grupo de WhatsApp y me acordé de una cosa.
-Niall
-¿Pasa algo, enana?
-Si, que se nos ha olvidado algo...
-¿El qué?
-¿Cuándo dijo Harry que era el cumpleaños de Mari?
-MIERDA!
-Exacto, es este dentro de dos días y aún no tenemos el regalo
-Juls, cariño, estas cosas se recuerdan y así yo no me olvido.
-¿Y por qué tengo que recordártelas yo?
-Pues... porque es tu mejor amiga y es tu deber saber cuándo es su cumpleaños
-Eres idiota, Niall
-Esque además, después de la noche y mañana que hemos pasado... como para acordarnos
-Niall, piensas en el sexo hasta en casos de máxima tensión
-No, eh, no. El que hace eso es Harry, y que yo sepa, ayer y hoy no tuvimos sexo, hicimos el amor.
-Entonces le diré a Harry que deje de malinfluenciarte hahaha
-¿En serio?
-Totalmente
-Bien, haz lo que te de la gana
-Voy a ello
Y lo besé. ¿Por qué? Porque me daba la gana, simple y llanamente. Porque me había vuelto adicta a sus besos. Estuvimos un rato más besándonos hasta que mi móvil empezó a sonar. Eran las chicas, seguramente llamando para ir a comprar el regalo de Mari.
 
*NARRA HARRY*
Me desperté con el sonido de la alarma de mi móvil. Tenía que empezar a planear la sorpresa de cumpleaños de Mari o no me lo perdonaría nunca. La dejé durmiendo, pero le escribí una nota y la dejé en mi lado de la cama.
 
Princesa:
He salido un momentito, no me busques en casa.
Te voy a compensar, te lo prometo, va a ser algo que no vas a olvidar nunca (o eso espero).
No te he despertado porque estás demasiado guapa cuando duermes, y más si tienes esa radiante sonrisa en la cara.
Vuelvo enseguida.
Te quiero mucho, princesa. No, he cambiado de opinión.
TE AMO!
Tuyo, Harry
 
Me preparé y salí de casa sin hacer ruido y me dirigí a la oficina de viajes más cercana que había. Quería que este año, ella tuviera un regalo de cumpleaños más que decente. Pero no se iba a quedar así, en la fiesta tenía más de una sorpresa. Ahora, solo me quedaba reservar los billetes y voilà, todo listo.
Pasé por el Starbucks a por el desayuno y volví a casa. Cuando llegué, seguía durmiendo, así que la fui a despertar de la mejor manera posible: con besos. No tardó demasiado en despertarse y, cuando lo hizo, me agarró del cuello y tiró de mi para que cayera con ella en la cama y así seguir besándonos durante un rato más.
-Mmmm no me importaría despertar así todos los días, Hazza
-Lo tendré en cuenta, princesa. ¿Llevas durmiendo hasta ahora o te habías despertado?
-Me desperté, vi la nota y quería esperarte, pero estaba muy cansada y me volví a dormir hahahaha
-Esa es mi princesa hahaha
-Idiota
-Tu idiota
-Mi sexy idiota. Te amo, Harry
-Mi princesa... eres única. Te amo, Mari. Y ahora, a levantarse, que he traído desayuno del Starbucks
-Esos desayunos si que me gustan hahaha
-Hahahahahaha estás muy mal, cariño.
-La culpa es tuya, que me haces estar así
-Ah, que la culpa es mía... muy bien...
-NOOOO, COSQUILLAS NHAHAHAHAHAHAHAHA HARRY HAHAHAHA PARA HAHAHA POR DIOS HAHAHAHA
-Tú te lo buscaste...
-No, por favor, para.
-Bueno, vale. Ahora a desayunar, que las chicas me pidieron que te dijera que ibais a ir de compras
-¿En serio? ASDFGHJKL
-HAHAHAHA Pues venga, a prepararte.
-Vaaaale papá
-HAHAHA
Ella se fue a la ducha y yo mientras tanto, fui al armario a escogerle la ropa que llevaría de compras. Supuse que querría llevar algo parecido a lo que llevó el día que fuimos a por el vestido de la gala, por lo que cogí sus leggins vaqueros favoritos, su jersey ancho de rayas y sus vans rojas y salí de la habitación. Estaba viendo la tele cuando apareció por el salón con la ropa que yo le había elegido.
-Gracias por escogerme esto, es justo lo que me quería poner.
-No hay de que. Venga, las chicas ya están fuera esperándote.
En cuanto salió por la puerta, busqué el teléfono de su madre para poder hablar con ella sobre el regalo de Mari. Me ayudó bastante, solo esperaba que todo saliera como tenía planeado.

*NARRA MARI*
Las chicas me llevaron prácticamente corriendo de lado a lado del centro comercial buscando el vestido perfecto para una ocasión especial. Finalmente dimos con un vestido negro de palabra de honor por encima de las rodillas que se ajustaba hasta la cintura, donde tenía un cinturón plateado y la parte de abajo era suelta con vuelo. Lo combinamos con unos zapatos de tacón negros con la plataforma y el tacón plateados.
-Mari, cuando Harry te vea así te pide matrimonio directamente hahaha
-Que pava eres, Juls.
-Mari, en serio estás preciosa.
-Gracias Haiz, pequeñeja
-Bueno, ahora nos ayudas a nosotras a elegir uno
-Venga, vamos que Blanca se desespera
-Vale, pero vamos a comer algo antes.
-¿McDonalds?
-Hace mucho que no vamos al McDonalds... Hel, gracias
-Vamos a comer y a buscar los demás vestidos.
Comimos entre risas y bobadas y seguimos buscando los vestidos. Cuando ya teníamos todo, pasamos por el Starbucks a por unos frapuccinos y volvimos a casa. Fui a mi armario a dejar las cosas y bajé a la cocina a prepararme un sándwich, no tenía demasiada hambre. Estaba demasiado cansada y tenía ganas de dormir, así que me despedí de las chicas y me fui a la cama.

Al día siguiente...
 


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